De Charcos y Herramientas: Cocinar al Aire Libre

De Charcos y Herramientas es una colaboración que nace de Inés Redondo de Amphibia Kids, Bibiana Marful de Nenea medrar creando y María Mayorga In Natura para generar reflexiones y compartir lo que con el tiempo y la estancia en los bosques vamos sabiendo para estar en bienestar y disfrutar de experiencias vitales de aprendizaje. En esta ocasión lo dedicamos al “wild food cooking” o cocinar al aire libre.


En el blog de Amphibia Kids encuentras más artículos nuestros “De Charcos y Herramientas”.

Cocinar al aire libre… una Cuestión de Actitud…

El verano invita a comer al aire libre. Donde sea, en terrazas, en la playa, en el monte, en una sombra o tomando el sol. Y es que comer al aire libre es un placer. Cuando además introducimos alguna pequeña propuesta con la que interactuamos más con el entorno, nuestra experiencia se vuelve más gratificante. Porque cocinar con nuestras propias manos es una experiencia que muchos niños y niñas califican simplemente como genial. Es importante, es grupal, es generoso, sensitivo… y es placentero.

brocheta moras

Realmente no necesitamos mucho para crear una experiencia familiar culinaria al aire libre. En este post veremos algunas ideas sencillas, asequibles a todo tipo de experticias y, sobre todo, ideas que nos acercarán a la naturaleza para amplificar nuestras experiencias culinarias al aire libre.

Nuestra actitud recolectora es innata y ancestral. Venimos recolectando desde hace miles de años y surge de manera natural. Como dice Rakel Dawamoru, La actitud recolectora nos hace viajar en el tiempo, donde los alimentos no tienen códigos de barras ni están envasados en plástico, donde se toma lo necesario sin agotar recursos”.

Estar en la naturaleza y disfrutar de un buen momento familiar mientras comemos tal vez sea eso, cuestión de actitud. De disfrutar, de relajarnos y ver en lo pequeño, lo grande y disfrutable. De mirar hacia la naturaleza de una manera respetuosa, cogiendo lo necesario y cuidando lo que habita. Os invitamos a disfrutar este verano del aire libre comenzando por lo más básico. Porque no se trata de complicarnos con recetas imposibles, sino de relajarnos, conocer más nuestro entorno y disfrutar juntos… cuestión de actitud.

Cocinar al aire libre… aporta felicidad

Colaborar toda la familia en la creación de lo que nos vamos a comer brinda oportunidades de crear con nuestras propias manos. Es un proceso. Y como todo proceso en el que participamos desde el disfrute, éste nos aporta sensación de satisfacción y felicidad. Porque contribuimos y pertenecemos, dos necesidades que el ser humano necesita ver cubiertas. Al realizarse en familia y/o con amigos, la experiencia puede convertirse en esos recuerdos memorables que contar y recordar años después como algo especial y relevante. Algo tan sencillo como cocinar al aire libre.

A los niños y niñas les encanta formar parte de los procesos, como a todos. Y cocinar en tribu también supone planificar, repartir tareas y, algo fundamental, confiar. Confiar en la capacidad de cortar, pelar, partir, fregar… confiar en las capacidades de nuestros niños y niñas respetando y valorando igual que hacia cualquier otra persona. Cocinar juntas es una forma de cuidar esos mensajes hacia cada miembro de la familia.

Es importante que cada persona escoja su tarea de forma que todas estén cubiertas y que podamos pedir ayuda si la necesitamos. Dos premisas muy sencillas y básicas que nos aportan comodidad y colaboración.  

Alguna herramienta básica…
y 5 recetas sencillas para toda la familia

No necesitamos grandes herramientas, pero es verdad que algún básico nos vendría bien tener a mano para poder colaborar en las elaboraciones culinarias. Las recetas que vas a ver a continuación pueden elaborarse en un jardín, una pequeña terraza, un camping o cualquier otro escenario al aire libre, siempre que tengamos presentes las medidas de seguridad pertinentes en cada caso.

Recordad que en verano las fogatas y hogueras están muy restringidas, así que lo primero es informaros en vuestro país o localidad sobre la normativa relacionada con este punto. Si no podéis encender fuego, no os preocupéis porque hay muchas recetas que podemos hacer con planchas o camping-gas y que nos aportarán también mucho juego y disfrute familiar. En esta primera parte veremos 5 recetas muy sencillas y en nuestra segunda parte ya incluiremos nuevas recetas de cocina al exterior para épocas de otoño-invierno con una colaboración especial de Gabriel Vairoletti.

Algún básico que usaremos en estas recetas:

Peladores de cocina/palos y algún cortador (también puede ser navaja o cuchillo)

– Tijeras (para recolectar y no arrancar)

– 2 coladores tamaño mediano-grande

– Plancha o sartén

1. Brochetas de fruta

brochetas de fruta

Tomar fruta es un placer y un hábito de lo más saludable. Para esta receta necesitaremos palitos (brochetas) que vamos a pelar con los peladores de cocina eliminando la corteza. A uno de los extremos le daremos más punta simplemente pelando más en esa zona. Así tendremos una pequeña brocheta artesana. Cortamos la fruta y la vamos insertando en nuestras brochetas de campo y bosque. Tomar la fruta así es diferente.

Si le queremos dar más glamour a la merienda podemos decorar nuestras brochetas en el extremo por el que no comeremos. Y con una limonada hecha en el momento con un exprimidor de mano y unas ramitas de menta o lavanda (cantueso) tendremos una merienda o desayuno de lo más fresquito y saludable.

limonada de cantueso

2. Palomitas en colador

Si tenemos la oportunidad de hacer una barbacoa o una pequeña fogata, tendremos la opción de prepararnos unas ricas palomitas en colador. Es una experiencia muy divertida porque veremos cómo van saltando las palomitas y será el momento de hacernos nuestros cucuruchos de papel. Cocinar al aire libre unas palomitas ¡es inolvidable!

Es importante que los coladores sean del mismo tamaño. Los colocamos “enfrentados”, de tal manera que generamos un espacio esférico donde vamos a colocar los granos de maíz. Para evitar que se nos salgan, atad con un cordel los dos coladores; dará más estabilidad. Los colocamos cerquita del fuego (sin llegar a abrasar los granos) y esperamos un poquito. Enseguida comienzan a saltar… ¡y a disfrutar!

Imagen: Kindergarten Ideen.
Un experto en palomitas al aire libre con esta técnica es Gabriel Vairoletti. Próximamente en el blog

3. Crepes de flores comestibles

En verano sigue habiendo diversidad de flores y muchas de ellas son comestibles. Podéis llevaros una lámina o guía de flores comestibles y recoged solo aquellas que conozcáis. Es importante que las lavéis antes de utilizarlas en cocina. Podréis usarlas en ensaladas, desayunos, con yogur… y también para haceros unos ricos crepes. Aquí dejo una receta para los crepes extraída del libro de Dawamoru, que encontraréis al final del post:

160 ml de bebida vegetal o leche

30ml aceite de oliva

70gr harina (integral)

Pizca de sal

Hierbas o flores silvestres

Batimos la bebida vegetal, el aceite, la harina y la sal. En la sartén o plancha echamos un cazo de la masa y podemos agregar los pétalos de las flores que queramos. También podemos añadirlas a la masa (quedarán más camufladas). Cuando comiencen las burbujas, damos la vuelta a la crepe.

Imprime esta ficha de flores comestibles y tenla a mano antes de recolectar:

flores comestibles

4. Tortilla de Ortigas

Las ortigas abundan especialmente por el norte y son una de las grandes aliadas para nuestro cuerpo, pese a su fama. Hay maneras de cogerlas, pero si lo desconoces, con unos guantes lo tienes solucionado. Recolectad ortigas y limpiadlas (con los guantes); las troceáis. Batimos huevos, añadimos los trocitos de ortiga y si queremos podemos añadir alguna hierba aromática recolectada (tomillo, romero…).

En España no estamos muy acostumbrados a incluir las ortigas en nuestra alimentación, así que puede ser una buena forma de comenzar y de valorar la nueva receta entre toda la familia. ¿Os convence?

5. Cata a ciegas de sabores y olores

Cesta en mano y tijeras para recolectar, nos vamos de paseo. Y entre todos y todas vamos cogiendo plantas aromáticas y flores comestibles. Cada uno elegimos 3-4. Es importante que todas sepamos lo que son, así que hazte con una guía para informarte más y recuerda coger siempre aquello que conoces y sabes que es comestible.

Os proponemos hacer una cata a ciegas de olores y sabores donde cada miembro de la familia le presente a los demás sus 3-4 plantas o flores escogidas y que sabe identificar. La familia cierra ojos e irán oliendo las plantas que les facilita el otro. ¿A qué te huele? ¿Sabes identificarla solo por su olor? ¿Y por el olor y el tacto? ¿El sabor te ayuda?

Es un juego divertido para trabajar nuestra sensorialidad, para echarnos unas risas juntos  y centrar nuestra atención es sabores y olores – incluso familiares muchos de ellos – desde otra perspectiva.

¿Os animáis a jugar y hacer este verano una cata?

Como veis no son recetas, son oportunidades. Cocinar al aire libre son momentos de estar juntos, momentos de risas y juego, de probar y experimentar. Cuidemos nuestra infancia y los recuerdos especiales. Y este verano disfrutemos mucho juntos… al aire libre. ¡¡Bon appetit!!

Un par de recomendaciones bibliográficas

  • Silvestre, comestible y creativo, de Dawamoru
  • Cocinar con plantas silvestres. Reconocer, recolectar, utilizar, de Bernard Bertrand

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